
Salta, salta el interregno grito al miedo.
Sueño agitado, tardío, confuso...
En un quejido roto,
eternas las horas del insomnio.
Calla el espacio vigilante
en un estado profundo inconsciente.
Por un momento largo,
creí que era de allí.
Por un extraño tiempo,
creí que me fuí de aquí.
